Tacto consciente

Sesión individual

 

 

Tacto es sinónimo de vida en sí mismo. Tacto…tocar y ser tocado…estar en contacto. Quizá es nuestro sentido de respuesta más activo; puede que ningún otro sentido esté tan conectado con nuestra experiencia de amor y atención. Tocamos mucho más que con nuestros dedos y manos, nuestros ojos tocan, nuestro corazón, nuestras emociones. Todo está implicado en el toque.

mano sobre aguaExperimentando el Tacto como una Meditación. El Tacto Consciente está dedicado a la evolución creativa del Tacto humano. Una sesión podría llamarse de “Meditación Interactiva” donde la presencia y la consciencia del que da son tan importantes como las del que recibe. “Susurrar a los Huesos” implica aprender a escuchar y observar minuciosa y sensitivamente y con toda tu atención, lo que ha ocurrido, lo que ocurre en el cuerpo que estás tocando.

El Tacto Natural Consciente no es una técnica o sistema de masaje específico. Está abierto y hace uso de todas las formas de contacto que alimentan, relajan, curan y equilibran el cuerpo. El Tacto Consciente implica aprender a utilizar el tacto natural como forma de estar presente, aquí y ahora, observando “hacia dentro” sin enjuiciar, analizar, condenar, intentar cambiar de ninguna manera. Solo observando en actitud de apreciación y aceptación total de nuestra propia energía vital. A veces un toque fuerte y profundo, otras suave y lento. A veces moviendo el cuerpo, otras un toque silencioso y quieto.

Aprendemos a tocar a cada persona como un individuo único…con nuestro corazón, manos, atención. Es una auténtica meditación interactiva donde tú y el otro podéis experimentar una profunda relajación y un sentido de unidad interna.

El Tacto Consciente crea un espacio que por sí solo te acoge y te da la posibilidad de expandir la conciencia

Cada toque es como tu respiración, solamente sucede una vez y nunca puede ser repetido. Cada toque implica “dar” y “recibir”. Para que el toque sea realmente meditativo, necesita no estar contaminado por los juicios y ser “Tathata” (el amor incondicional a lo que es) Utiliza el tacto para mirar adentro, sin intentar cambiar nada, momento a momento, sin miedos, sin expectativas. Siente cada toque que recibas (y des) con todos los sentidos bien abiertos y alerta. Confía en tu intuición, confía en el toque humano, relájate y disfrútalo. No necesitas estar serio.

El Amor es relajación, y a todos nos gusta estar relajados y obviamente que nos toquen desde un espacio amoroso. Cuando viene desde ahí se nota, no te quieren cambiar, no te juzgan…y el cuerpo responde de inmediato.

 “Amor, consciencia, radical aceptación y la propia sabiduría natural del cuerpo es lo que realmente sana”

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